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Lucio Anneo Séneca
Córdoba 4 a.C. - Roma 65
 

Una tía materna, casada con C. Galerio, prefecto en Egipto entre los años 16 a 31, lo llevó muy joven a Roma. Estudió gramática y retórica en el foro, pero pronto se volvió a la filosofía. Su formación fue variada. Estudió con Sotión, un filósofo ecléctico, con el estoico Attalo y con Papirio Fabiano. Más adelante en su vida fue amigo íntimo del cínico Demetro. Fue a Egipto con su tío, y volvió el año 31 a Roma, donde por influencias familiares, fue nombrado cuestor.


Su estilo brillante de orador y escritor se había asentado cuando llega al poder en el año 39 el emperador Cayo César Germánico Calígula. Según cuenta Dión, la megalomanía del emperador no permitió que la fama de Séneca le hiciera sombra. El año 41 se le exilia a Córcega acusado de adulterio con Julia Livilla, hermana de Gayo, y allí estuvo hasta el año 49, cuando por influencia de Agripina se le llama a Roma y se le nombra pretor. Se le nombra también, en el 51, tutor del joven Nerón, y cuando éste sube el poder, lo nombra consejero político y ministro. Durante los ocho años siguientes Séneca y Burrus gobernaron bien el imperio. Su política, basada en compromiso y diplomacia más que en innovaciones e idealismo, fue modesta pero eficiente. Cuando otras personas que alimentaban los crímenes de Nerón comenzaron a tener influencia sobre él, la posición de Séneca se convirtió en intolerable. Burrus muere en el 62, y Séneca se encuentra sin apoyo; pide a Nerón retirarse de la corte y le dona toda su inmensa fortuna. El retiro se le concede tácitamente y la fortuna no se acepta hasta después. Durante este periodo Séneca no aparece en público, está poco tiempo en Roma y se dedica a conversar con sus amigos. El año 65 se le acusa de estar implicado en la conjura de Pisón contra Nerón. Si Pisón hubiera ganado Séneca hubiera vuelto posiblemente al poder público. Como la conjura es descubierta se le condena al suicidio.

 

Obras

Las obras que nos quedan de Séneca se pueden dividir en cuatro apartados: los diálogos morales, las cartas, las tragedias y los epigramas. La filosofía de Séneca se diluye en estas obras. No escribió una obra sistemática de filosofía; su pensamiento filosófico, sus ideas estoicas, se expresan a lo largo de toda su obra y llenan el comentario de todas las situaciones.

Los diálogos son diez obras morales conservadas en un manuscrito de la Biblioteca Ambrosiana. Si se exceptúa el conocido con el nombre de Sobre la ira, son relativamente cortos. El largo diálogo Sobre la ira está dedicado a su hermano Novato, que le había pedido que le escribiera sobre el modo de mitigar la ira.

En el exilio escribió el tratado Sobre la providencia, dedicado a Lucilio Hijo. De su exilio es también el diálogo más delicioso y el más lleno de detalles personales, que escribió a su madre: De la consolación a Helvia. Junto al tratado Sobre la providencia hay que colocar el De la constancia del sabio, escrito probablemente después del año 47. Vuelto a las tareas de gobierno redacta el diálogo Sobre la brevedad de la vida, escrito con toda probabilidad en el año 55. A su suegro Paulino le dedicó el diálogo La vida bienaventurada, una curiosa defensa de su forma de vida de filósofo estoico.

Durante el período de retiro de la vida política escribió un libro de Cuestiones naturales, dedicado a Lucilio, que trata de fenómenos naturales, y donde la ética se mezcla con la física.

Escrita en prosa y verso, pero aislada de sus demás obras, como caso único está el Apocolocyntoxis, una sátira feroz de la coronación de Claudio, con crítica política y malicia personal.

De toda la obra poética de Séneca sus diez tragedias son el fruto de una actividad creativa, independiente, que ejerció a lo largo de su vida, pero especialmente en el periodo intermedio de la educación de Nerón. Diez tragedias han llegado hasta nosotros; aunque una es dudosa en la atribución, Hércules Oetano, y otra, Octavia, ciertamente es apócrifa.

Estatua de Séneca

 

 

 

 
 

Ensayos

  • (40) Ad Marciam, De consolatione.
  • (41) De Ira
  • (42) Ad Helviam matrem, De consolatione
  • (44) De Consolatione ad Polybium
  • (56) De Clementia
  • (62) De Otio
  • (63) De Tranquillitate Animi
  • (64) De Providentia
  • (??) De Constantia Sapientiis
  • (??) De Vita Beata

 

Tragedias

  • (54) Hercules Furens
  • (54) Troades
  • (54) Medea
  • (54) Phoenissae
  • (54) Phaedra
  • (54) Agamemnon
  • (54) Thyestes
  • (54) Oedipus
  • (54) Hercules Oetaeus
  • (54) Octavia

 

Otras Obras

  • (54) Apocolocyntosis divi Claudii
  • (49) * (63) De Beneficiis
  • (63) Naturales quaestiones
  • (64) Epistulae morales ad Lucilium
  • (370?) Cujus etiam ad Paulum apostolum leguntur epistoiae

Algunos pensamientos

 

No nos atrevemos a muchas cosas porque son difíciles, pero son difíciles porque no nos atrevemos a hacerlas.
 
 
La amistad siempre es provechosa; el amor a veces hiere.
 
 
Un hombre sin pasiones está tan cerca de la estupidez que sólo le falta abrir la boca para caer en ella.
 
 
 
El favor consiste no en lo que se hace o se da, sino en el ánimo con que se da o se hace.
 
 
La vida es como una leyenda: no importa que sea larga, sino que esté bien narrada.
 
 
No es pobre el que tiene poco, sino el que mucho desea.
 
 
No hay viento favorable para el que no sabe donde va.
 
 
Importa mucho más lo que tú piensas de ti mismo que lo que los otros opinen de ti.
 
 
¡Estudia! No para saber una cosa más, sino para saberla mejor.
 
 
 
La recompensa de una buena acción está en haberla hecho.

 

Donde hay un hombre hay un lugar para hacer beneficios

 

Bibliografía:

  • Wikipedia, la enciclopedia libre

  • proverbia.net

  CEIP Filósofo Séneca. Madrid    cp.seneca.madrid@educa.madrid.org                                     

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